Nada se le puede resistir.

El control de la ventilación de los BMW 730d y 740i.

El flujo de aire constante que entra a través del radiador aumenta la resistencia al aire y merma la aerodinámica. En el BMW Serie 7 Sedan, las tomas controladas eléctricamente situadas delante del radiador regulan la entrada de aire y sólo se abren cuando es necesario. Cuando las tomas se cierran, se reduce la resistencia al aire y el consumo.