En el BMW X6, el sistema xDrive proporciona mejor tracción, mayor estabilidad y más seguridad. Si los sensores detectan que el coche está a punto de desviarse de su trayectoria, por ejemplo, en invierno, el sistema reacciona en milésimas de segundo. Mediante el ajuste de la potencia dirigida a las ruedas delanteras y traseras, el sistema xDrive responde de inmediato y con eficacia con el sobreviraje o el subviraje. Y cuando se combinan el sistema xDrive y el Dynamic Performance Control, el resultado es toda una nueva dimensión en tracción y dinamismo de la conducción.